domingo, 31 de mayo de 2015

Hay días

Hay días que lo intrascendente se hace importante e insoportable. Donde la amistad exige, cuando el amor de amigo no entiende de broncas ni exigencias y el sentimiento se tambalea.
Hay días en que se empeñan en sacarme de mi espacio vital de optimismo y arrastrarme con las miserias de los que, teniendo todo, ni aprecian ni valoran, ni disfrutan. Sólo exigen, exigen y exigen, en la seguridad de la razón absoluta para tambalear mi estabilidad de felicidad sin poseer más que el amor a mi misma.
Me hartan las tonterías sostenidas y hechas drama, cuando la vida y el amor están ahí para todos y se me hace sentir privilegiada sin ser más que yo misma, en mi esfuerzo constante.
Hay días en los que tengo que decir basta, y a veces no basta lo suficiente.

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