martes, 9 de octubre de 2012

Y yo, ya no estaba

A veces el amor me sobrepasa y me nubla la razón y el pensamiento.Y sí, ya sé que es así como debe ser, pero cuando vuelve espejismo todo tu entorno y no encuentras dominio ni control, se siente una dimensión dsconocida y desmesuradamente nueva.
No sé si era otoño cuando volviste, o era solo tu recuerdo de los juegos con las niñas entre las hojas de otros años, pero ese día te envolvió el rojo, los ocres y los naranjas y yo te compré flores.Y pareció Domingo de primavera un lunes cualquiera por mi barrio, y paseé la felicidad en tu cara.
Tardaste ocho años en llamarme, y yo buscaba en tus ojos la mujer que eras antes, tu bondad, tu desprendimiento, tu sinceridad..todo seguía ahí, pero tambien tus miedos. Te encontré igual, sí,demasiado igual. Nada había cambiado. Tu desesperación buscó en mi una balsa para rescatarte de tu falso paraíso y tu amor aletargado, encontró por fin el momento de volcarse entre mis brazos.Pero entonces yo ya no estaba.
No fue que me negases, que me acusaras, que me repudiaras, que me criticaras y me juzgaras, a pesar de todo eso te amé hasta la locura....simplemente ya no estaba.Por que el amor tambien se aburre de esperar, se muere de no sentir, se fosiliza como las flores que prensé entre tus poemas.
Y te volviste a tu mundo, no sé si quizás triste o siquiera derrotada, porque el alivio de no dar la cara siempre fue lo suficiente para hacerte segura y fuerte y en esta ocasión de nuevo, no tuviste que hacer nada. Porque volviste a buscarme, pero yo, ya no estaba,y me encontraste soñando con el aroma de otros brazos.