jueves, 16 de agosto de 2012

Café Toronto

He vuelto a estar conmigo, a buscarme bajo el silencio del mobiliario familiar, viejas ternuras, mariposas que vuelven mágicas, precisas,con su crueldad nocturna y sus venganzas.
Y recuerdo mi cabello de un largo color que ya no existe y en cómo me comía la piel de la cintura sentada en el ventanal,ese digno lugar aún donde se espera la primavera y donde me volvía transparente en la espera.
Pienso en mí como si se tratase de otra gente ya olvidada y apenas recuerdo como era, en esas fotografias ya imperfectas.
Y a la hora del regreso, me despido de las cosas mias que tengo donde no puedo estar.

3 comentarios:

  1. SIEMPRE QUEDA ALGO DE UN ENTONCES, ALGO QUE TE MARCO Y PARECE KE EN TU CASO ES LA VENTANA DE LOS SUEÑOS, PENSAMIENTOS Y MIRADAS DE RETROSPECCION, BSOS PRECIOSA Y EL CABELLO SOLO ES UN COMPLEMENTO MAS DE NUESTRA PERSONA JEJEJEJE

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  2. Ainssss, hay recuerdos que nunca se van de nuestra mente, y a veces es mejor no sacarlos de la misma.

    Un besazo.

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  3. Desde el blog "El arte de las palabras" hemos querido dar un premio a todos los que día a día nos llenan, por ese motivo, hemos colgado para descargar gratuitamente el libro que nos ha acompañado durante toda nuestra aventura... Isemay.

    Esperamos que pases a recogerlo y disfrutes de la lectura.

    Un besazo.

    http://tamaravillanueva.blogspot.com.es/2012/09/isemay-descarga-gratuita.html

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