lunes, 24 de octubre de 2011

La luz de sus ojos

Camina confiado de mi mano, y feliz, golpea con su bastón recién estrenado los obstáculos de la calle, demostrando que puede solo, que a pesar de todo esta vivo, que sigue sintiendo y pensando, que se ilusiona al oírnos, al tocarnos…
Caminamos, y mientras el desahoga su plan cotidiano yo recuerdo…

Salía del colegio cuando se acercaba la primavera y saltaba hacia la puerta con la única intención de soltar la cartera en casa y salir corriendo a su encuentro, con él, con sus amigos…mientras ellos hablaban de caza, me dedicaba a dibujar en el polvo de las ventanas, e imaginar las historias que contaban de ciervos y jabalíes, de tiernos conejitos abatidos por el monte…me sentía en mi ambiente, me llenaba de orgullo ir de su fuerte mano por la calle…yo era su hija, la que se parecía a él, la morena de la familia… y él era tan especial, tan jovial, tan querido…aún siendo tan pequeña compartí momentos con él impensables para una chica…me gustaba su manera de colocarse la gorra cuando partíamos leña para la chimenea, y yo lo imitaba colocándome mi sombrerillo de paja...cuando durante toda una noche dormimos en una barca muertos de frío esperando una bandada de peces, y se me entumecía la mano por la borda sujetando el sedal…cuando nos mudamos …tantas veces!!.. me enseñó a colocar lámparas, arreglar enchufes, montar armarios, a conocer tantas personas especiales por tantas ciudades, por las que ha dejado su huella de bondad y su recuerdo…
Aún a veces me sorprendo al saber lo que sé por él, hacer el sonido de las perdices, a saber que es una aburtarda, cuando canta el ruiseñor, intuir el otoño al ver emigrar las cigüeñas…y en cualquier tren pienso en que nunca más verá los campos, ni los árboles de ese verde que lo ha vestido siempre , y lloro viendo las crias de los conejos saltando por el campo, que tanto le emocionan…

Entonces me consuelo, porque entiendo que es un cambio de paisaje, quizás ahora ve un poco más que yo, porque tiene 75 años de ilusión en su mirada, y cuando me habla, mira hacia el cielo…porque tienen tanto brillo sus ojos pequeñitos?…quizás, mientras pensamos que está en plena oscuridad, él ve más allá, porque su mente no puede distraerse con las cosas que estorban, con lo sucio que se nos coloca delante, con la realidad que asusta tanto…ve lo que quiere ver, lo que tiene dentro,lo vivido, lo que intuye, lo idealiza, y es feliz en su mente, donde siempre queda un resquicio infantil, que a mi también me reprochan, y que me encanta haber heredado, porque el paraíso inequívocamente, es la infancia, y él contribuyó a mi edén infantil en gran manera…
Lo miro caminar, pienso en su edad, y a pesar de su vida tan plena, de sus paginas completas, me entristezco…es tan duro ver envejecer a tus padres!!…no quiero dejar de ver nunca la luz de sus ojos…


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