martes, 21 de junio de 2011

Hotel california

Entre el sonido del teclado, las llamadas, y las voces de mis compañeros de oficina oigo el punteo de la guitarra, llegandome una bocanada de recuerdo...Hotel california...siento mis piernas fuertes saliendo de mis shorts, subiendo con energía hacia el pico de Abantos, mientras crujen las hojas secas de los pinos con mi paso...era consciente de mi coqueteo con mi recién estrenado amigo chileno...ascendía delante de él al ritmo de la música, sabiéndo que cada curva en movimiento y cada latido estaban excitándolo, cada vez que mi boca tocaba el borde de mi coca-cola, provocaba, y me sentía poderosa...la juventud y la belleza me daban la seguridad en el arte de manejar a otro ser a mi antojo, sin poder explicarmelo por entonces...porque ni siquiera me gustó el único beso, que me encontró desarmada la noche antes en la lonja del monasterio.Solo quería gustar, manejar la situación, avanzar o parar a mi antojo y decidir a mi capricho.

Me gustaba su risa, el acento dulce, la piel morena y todo el mundo que me abría con las anécdotas de un pais que a día de hoy aún no conozco, me conquistó su humanidad y su experiencia...pero nunca el corazón.

El teléfono me devuelve al instante del ahora, mientras suena la canción. Que lejos queda ya y que abismo con la plenitud de unos ojos en los que naufrago tranquila cada noche, y la comprensión de que no somos poderosos, que todos estamos desarmados cuando el amor nos llega de frente..

Pero nos gusta jugar...y siempre sonrio al oir a los Eagles ...Hotel california...juventud, piel, sol, juegos de amor y de poder en la inocencia...


1 comentario:

  1. Realmente la canción invita a eso y mucho más. A veces es dificil manejar la situación por mucho que parezcamos seguros, se nos va de las manos y se acabó el sueño, nos devuelve a la cruda realidad, como esa llamada.....
    un beso

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